Qué alegría me da este espacio. Servite algo rico, sentate cómodo, que acá vamos a hablar de ladrillos, de bolsa y de futuro, pero de forma simple y sin filtros, como lo hacemos en el otro blog.
Para este encuentro, quería compartirles algo que vengo hablando en los post anteriores y que los datos no hacen más que confirmar: hoy el mercado inmobiliario nos está dando una oportunidad única, pero tiene fecha de vencimiento.
Seguro notaste que construir hoy en Argentina cuesta más del doble en dólares que hace apenas dos años.
Mientras todo está volando (los autos, los materiales, el pollo), las propiedades usadas se quedaron ahí, quietitas, estancadas.
¿Qué generó esto? Una brecha enorme: hoy comprar un usado es un 25% más barato que ir por un proyecto nuevo. Es la diferencia más alta que vemos desde 2015.
Para el inversor, eso significa una cosa: precio de entrada accesible hoy, en un activo con respaldo de costo por encima.
Pero ojo, que el tren no se queda a esperar a nadie.
Como hoy se están lanzando menos obras nuevas, en 2 o 3 años va a haber mucha menos oferta en el mercado. Así que cuando falten opciones, lo que hoy compres en pozo como "caro" va a parecer muy barato (y nuevo).
En el mundo inmobiliario, las oportunidades no te mandan un Whatsapp para avisarte que llegaron. Pero los datos sí nos están dando una señal enorme.
¿Se ve?